Arqueología

El Chanal

El nombre de “El Chanal” tiene que ver con una suerte de seres imaginarios habitantes de los arroyos y que eran conocidos como Chanos.

Existen en la región una gran cantidad de representaciones del dios Tláloc y es muy probable que el nombre sea un recuerdo de los mitos que debieron acompañar a su devoción y culto. Es difícil determinar la procedencia étnica de sus habitantes, ya que la producción material encontrada no se enlaza fácilmente con la tradición cerámica de Colima. Tuvo su mayor esplendor entre el año 1100 y 1400 D. C. Por su extensión, es probable que este asentamiento prehispánico sea el más grande del Estado, pues se desarrolló hacia ambas márgenes del Río Verde (o Colima) en alrededor de 140 hectáreas. Abundan en su interior los espacios ceremoniales, plazas, altares centrales e incluso, algunos juegos de pelota.

La Campana

Una tierra fértil cerca de los dioses del mar y el fuego, era sin lugar a dudas el lugar ideal para que las culturas prehispánicas construyeran sus ciudades.

Fue el sitio con mayor número de habitantes en el Occidente de México. Algunos de los rasgos de este antiguo asentamiento lo relacionan directamente con la cultura teotihuacana en el periodo Clásico. En el yacimiento han sido hallados restos de la fase cerámica nombrada como Capacha, la cual data del año 1500 a.C. Sobresale la presencia de tumbas de tiro, ofrendas con piezas de cerámica, proyectos de drenaje pluvial, y un centro religioso administrativo con muchos monumentos. Los españoles hallaron el sitio prehispánico de La Campana en 1524, cuando esta última era nombrada como Almoloyan que significa “lugar entre dos ríos”.